RESTAURANTE ASADOR GAUCHO FIERRO
Bienvenidos
al sueño de una familia
Medio siglo de pasión por el asado.
Como muchos recordarán este asador fue inaugurado en 1974, con el nombre de MARTÍN FIERRO, aunque después de unos años por motivos de marcas registradas tenemos de cambiar nuestro nombre por el de GAUCHO FIERRO. El Gaucho Martín Fierro es un poema narrativo escrito en verso y una obra literaria considerada ejemplar del género gauchesco. Escrita por el poeta argentino José Hernández en 1872 tiene 2316 versos y 13 cantos contando además con una continuación, titulada La vuelta de Martín Fierro.
Y es así como el 21 de septiembre de 1974, tras su regreso de Uruguay en busca de nuevas oportunidades, una familia emprendedora fundó un pequeño asador en el bajo de la casa materna. Aquel modesto proyecto nació con el deseo de compartir la cultura del asado al estilo uruguayo, cocinado lentamente sobre brasas de madera. Con ilusión, trabajo y sin saber si el paladar asturiano abrazaría esta nueva forma de cocinar, decidieron intentarlo.
Hoy, medio siglo después, el legado de Manuel Martínez, Carmen Suárez y Jesús Suárez sigue más vivo que nunca mientras nueva generación continúa su camino con la misma pasión, respeto y entrega. Siempre hemos creído que los sueños, con grandes dosis de ilusión y esfuerzo, se cumplen.
Las brasas nuestra filosofía de vida
No hay amor más sincero que el amor por la comida.
Nos apasionan las carnes, pero sobre todo las carnes asadas sobre las brasas de la madera que aportan ese sabor tan especial. Hoy en día muchos disfrutamos de esta singular forma de cocción. La parrilla, parrillada, asado, nombres como principalmente se le conoce lleva muchos años de evolución.
El origen de la cocina al fuego es ancestral, pero ¿alguna vez te has preguntado cómo es que se originó la parrilla como tal? La primera leyenda data hacia los años 1600 en Francia. Se cree que el primer contacto con la parrilla moderna surgió debido a que un barón se negó a pagarle al herrero Phillipe Ledoux por el exceso de material que había adquirido para la construcción de unas vallas de su chateau. Por lo que, a modo de venganza, el herrero utilizó los restos de hierro para cocinar carnes sobre ellas frente a la residencia del barón. Al principio, esto generó mucha curiosidad, pero al poco tiempo, el olor desprendido por la cocción de las carnes hizo que todos quedasen maravillados. El barón, igual de sorprendido que muchos, decidió probar y para su sorpresa fue una de las cosas más deliciosas que nunca había probado. Encantado por el descubrimiento, decidió pagarle al herrero para que continuase preparando más carnes sobre el hierro a fuego vivo, creando una tradición que se popularizó cada vez más.
Otra historia sobre el origen de la parrilla indica que esta nace en Argentina. Se dice que los asados, como se les conoce en dicho país, existen en la cultura argentina desde el siglo XIX. Es durante esta época en la que con ayuda de rejillas de hierro forjado tensaban los cueros mientras se secaban. Consecuentemente, utilizaban las mismas rejillas para asar los restos de carnes que obtenían de los animales.
Finalmente, Uruguay también está presente en los orígenes de la parrilla. Se dice que, tras una ley de amnistía dictada en 1832, varios presos políticos fueron liberados, lo cual provocó que se celebrase una gran esta donde el principal propósito era desmantelar la cárcel de Colonia del Sacramento. Se arrancaron puertas y rejas y a modo de rejilla, improvisaron la cocción de reses con ellas, dando así origen a la parrilla moderna.
Un viaje que empieza en el origen
Calidad, autenticidad y pasión
En Gaucho Fierro creemos que la buena cocina comienza mucho antes de encender las brasas. Por eso cuidamos con esmero nuestras relaciones con los proveedores de confianza que nos acompañan en este viaje.
Gracias a ellos, podemos ofrecer la calidad que nos caracteriza y el sabor auténtico que define cada plato. Queremos invitarle a vivir una experiencia gastronómica única, de esas que se disfrutan con calma y se recuerdan con cariño. Cada visita es especial para nosotros y nuestro mayor deseo es que se sienta como en casa, que vuelva y que quiera compartirlo con quienes más quiere.






