51 años de brasas encendidas

Hoy más que nunca queremos rendir un homenaje muy especial a quienes lo hicieron posible, a mis padres Manuel Martínez y Carmen Suárez y a mi tío Jesús Suárez. Ellos fueron los fundadores de este sueño, que nació del coraje, del trabajo incansable y de una fe profunda en el valor de la hospitabilidad.
A todos los que habéis sido parte de este camino: clientes, trabajadores, proveedores, amigos, gracias de corazón .

¡Vosotros sois el alma de este Asador!